¿Problemas de temperatura del refrigerador?

La razón más típica para la reparación de frigoríficos es la falta de refrigeración. Esto se debe a que el termostato mantiene el aparato en un clima ideal y en buenas condiciones. Por tanto, al no funcionar adecuadamente, afecta directamente a tus alimentos.

Las causas pueden variar, siendo algunas sencillas de identificar, como puertas que no sellan correctamente, y otras que requieren la asistencia de un técnico para diagnosticar y reparar.

¿Por qué contratar a un experto para que lo repare?

Un frigorífico forma parte de un sistema de proceso cerrado que utiliza un gas refrigerante e incluye una serie de componentes en determinados lugares que permiten su funcionamiento. Entonces, solicitar un servicio de un experto en reparaciones de refrigeradores es la alternativa ideal, ya que conoce con precisión cuál de sus elementos es el causante de la avería; por tanto, sabrá arreglarlo o sustituirlo según sea necesario.

El compresor, el condensador, las bobinas, los reguladores de aire, las válvulas y otros componentes intervienen en dos procesos que permiten que tu frigorífico enfríe: la compresión y la descompensación de gases. Un fallo en el motocompresor, el ventilador o el termostato podría ser la causa de que tu frigorífico no enfríe; un experto especializado podrá diagnosticarlo.






¿Cómo cuidar tu refrigerador?

Según los estudios, estos aparatos pueden durar entre 10 y 16 años. Si tienes en cuenta que funcionan las 24 horas del día.

Temperatura

El primer paso es determinar la temperatura a la que debe mantenerse el frigorífico. Las temperaturas de 4 a 5 grados centígrados son excelentes.

Si mantienes los alimentos y las bebidas frías en el frigorífico, puede ayudar a absorber el aire caliente que entra cada vez que abres la puerta. Además, Debes dejar que los alimentos calientes se enfríen fuera antes de que los metas. De este modo, se reducirá la cantidad de aire caliente en el interior.

Otro consejo útil, debes dejar suficiente espacio entre la comida y el aparato para que el aire circule libremente por todas las paredes.

Puertas

Muchas personas cometen el error de abrir la puerta de la nevera y dejarla abierta mientras deciden qué van a cocinar. Así que piensa en lo que quieres comer antes de abrir el frigorífico, ya que puede ser un inconveniente, pero te ayudará a mantenerlo en buen estado.

Otra cosa que debes recordar sobre las puertas es que deben mantenerse limpias por dentro. Además, si la junta de goma de tu frigorífico está dañada, el aire frío puede escaparse, desperdiciando energía y obligando al aparato a trabajar más de lo necesario.

Ubicación

El frigorífico debe colocarse a unos 15 cm de la pared para que el condensador se enfríe adecuadamente.

Además, si el condensador está obstruido con polvo, el frigorífico no funcionará correctamente. Puedes evitarlo limpiándolo dos veces al año. También debes asegurarte de que el frigorífico está nivelado, si no lo está, la puerta no se cerrará correctamente, causando daños a los motores y a la humedad del interior.

Hielo

Es hora de descongelar tu refrigerador si las paredes tienen más de medio centímetro de hielo. De lo contrario, estarás obligando al motor a funcionar más tiempo y desperdiciando más energía.

Algunos congeladores son anticongelantes o "sin escarcha". Esto elimina la necesidad de descongelar, aunque estos aparatos consumen mucha más energía.